El Niño y la crisis del combustible ahogan a los pescadores del Pacífico

El Niño y la crisis del combustible ahogan a los pescadores del Pacífico

La combinación perfecta de desastre climático y geopolítico ha llegado a las costas del Océano Pacífico. No es solo una mala temporada; es un doble golpe que está arruinando a miles de familias. Mientras el fenómeno de El Niño calienta las aguas y dispersa los peces, el conflicto en Medio Oriente ha disparado el precio del combustible más de un 25 %. El resultado: pescadores desde Perú hasta Filipinas ven cómo sus márgenes de beneficio se evaporan, con caídas de ingresos de hasta el 40 %.

Estamos hablando de junio de 2026. La noticia no es nueva para quienes están en el mar, pero su escala sí lo es. Lo que antes era un reto operativo se ha convertido en una amenaza existencial para la industria pesquera global. Y aquí está el detalle crucial: no hay subsidios suficientes ni alternativas reales para estos trabajadores.

Una tormenta perfecta en el Pacífico

Para entender la magnitud del problema, hay que mirar hacia atrás, pero rápido. Todo se aceleró cuando los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán provocaron el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz. Esta ruta marítima vital quedó paralizada, atrapando suministros de petróleo y gas. De repente, el diésel necesario para mover las lanchas de pesca costó mucho más caro.

Pero eso era solo la mitad del drama. Al otro lado del mundo, los océanos respondían a patrones climáticos antiguos. La Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) de Perú ya había dado la voz de alarma en febrero de este año. Proyectaban un El Niño costero que se extendería hasta febrero de 2027, alcanzando intensidad moderada entre mayo y agosto de 2026.

La coincidencia es brutal. Un El Niño fuerte significa menos peces cerca de la costa. Los pescadores tienen que navegar más lejos, consumir más combustible y arriesgar más tiempo en alta mar. Es una ecuación simple y cruel: menos captura por viaje, más gasto por galón.

El grito de alerta desde Perú

En Perú, la situación es particularmente crítica para los casi 96 000 pescadores artesanales. A diferencia de las grandes flotas industriales, ellos no compran combustible en estaciones regulares con subsidios estatales. Lo adquieren a través de "chatas", barcazas de suministro que operan sin ninguna ayuda gubernamental.

Elsa Vega, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesca Artesanal, fue clara al describir la hemorragia económica. "El combustible solía costar 14 soles por galón (unos 4 dólares). Ahora estamos pagando entre 21 y 25 soles", explicó Vega en declaraciones a Dialogue Earth.

Los números hablan por sí solos. Una embarcación que busca mahi-mahi en alta mar puede gastar entre 1 000 y 1 500 galones por viaje. Eso son decenas de miles de soles extra que no se recuperan, porque el precio final del pescado en el mercado no ha subido proporcionalmente. "Nuestros beneficios han caído un 40 %", afirmó Vega. Es una caída abismal que deja a muchas familias al borde de la insolvencia.

Parálisis en Asia y América Latina

El dolor no se limita a Sudamérica. En Filipinas, la crisis ha sido aún más drástica. Según Fernando Hicap, presidente de la Federación Nacional de Organizaciones de Pequeños Pescadores de Filipinas (Pamalakaya), más del 50 % de los pescadores han dejado de trabajar desde que estalló el conflicto en el Golfo. Los precios del gasoil se duplicaron allí.

¿Qué respuesta han dado los gobiernos? Poco. Se ofreció un subsidio de 3 000 pesos filipinos (aproximadamente 49 dólares) a algunos pescadores de pequeña escala. Suena a algo, ¿verdad? Pero frente a los costos operativos actuales, es una gota en el desierto. Muchos siguen varados en puerto, sin poder zarpar.

En el plano regional latinoamericano, la Alianza Latinoamericana para la Pesca Sustentable (Alpescas) emitió una advertencia severa durante su reunión en Panamá el 3 de junio de 2026. Osciel Velásquez Hernández, presidente de Alpescas, señaló que el combustible ahora representa más del 50 % de los costos totales de operación para las empresas pesqueras. "Esta realidad financiera asfixiante ha obligado a diversas armadas a suspender actividades indefinidamente", declaró.

Impacto ecológico y económico

Más allá de los bolsillos vacíos, hay un daño ecológico tangible. El calentamiento de las aguas del Pacífico, descrito informalmente como un "Niño Godzilla" por algunos especialistas, está alterando los ecosistemas marinos. En Chile, los gremios reportaron la pérdida completa de la pesquería del jurel, una especie clave para el consumo humano y la industria. También hay afectaciones severas en la biomasa de la anchoveta.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) confirma que estos eventos desplazan especies comerciales fuera de sus áreas tradicionales. El salmón del Pacífico, por ejemplo, enfrenta mayores mortalidades. En California, especies como el atún de aleta amarilla aparecen más al norte, cambiando radicalmente la dinámica de la pesca local.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué el conflicto en Medio Oriente afecta a los pescadores del Pacífico?

El bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán tras los ataques militares interrumpió el flujo global de petróleo. Esto elevó los precios del crudo más de un 25 %, encareciendo directamente el diésel y el gasoil que utilizan las embarcaciones pesqueras para operar, independientemente de su ubicación geográfica.

¿Cuánto ha aumentado el costo de la pesca en Perú?

El precio del combustible para pescadores artesanales subió de 14 soles a entre 21 y 25 soles por galón. Dado que una travesía típica consume entre 1 000 y 1 500 galones, los costos operativos se han disparado, provocando una caída del 40 % en los beneficios netos de los pescadores según datos de la Sociedad Nacional de Pesca Artesanal.

¿Qué impacto tiene El Niño en la disponibilidad de peces?

El calentamiento de las aguas desplaza las especies marinas fuera de sus zonas de captura tradicionales. Esto obliga a los pescadores a navegar distancias mayores, consumiendo más combustible y tiempo. Además, se han registrado pérdidas totales de ciertas pesquerías, como la del jurel en Chile, y reducciones significativas en la biomasa de anchoveta.

¿Existen ayudas gubernamentales para mitigar esta crisis?

Las medidas son insuficientes. En Filipinas, se otorgó un subsidio de 3 000 pesos (unos 49 dólares), una fracción mínima comparada con los nuevos costos de combustible. En Perú, los pescadores artesanales carecen de acceso a subsidios oficiales porque compran combustible a intermediarios privados ('chatas'), dejando a casi 96 000 trabajadores sin protección estatal directa.

¿Hasta cuándo se espera que dure esta situación?

La Comisión Enfen proyecta que el fenómeno de El Niño costero se prolongue hasta febrero de 2027. Mientras tanto, la crisis energética depende de la resolución del conflicto geopolítico en el Golfo Pérsico. Sin cambios estructurales, la presión sobre las comunidades pesqueras del Pacífico podría intensificarse durante todo el verano de 2026 y principios de 2027.