Listeria: guía práctica para entender y protegerte

Si alguna vez escuchaste el nombre Listeria y no supiste qué significaba, no estás solo. Es una bacteria que causa una infección bastante seria, sobre todo en embarazadas, niños pequeños y adultos mayores. Aquí te explicamos de forma sencilla qué es, cómo se transmite y qué puedes hacer para mantenerte a salvo.

¿Qué es la Listeria?

Listeria monocytogenes es el nombre científico de la bacteria que produce la listeriosis. A diferencia de otras bacterias comunes, puede crecer en frío, así que los alimentos refrigerados no están exentos de riesgo. Los síntomas aparecen entre 1 y 4 semanas después del contacto y pueden incluir fiebre, diarrea, dolor muscular y, en casos graves, meningitis.

Alimentos más propensos a estar contaminados

Los productos que más suelen albergar Listeria son los que se consumen sin cocinar: quesos blandos (como el brie o camembert), embutidos, patés, pescados ahumados y verduras listas para comer. No te alarmes; basta con seguir buenas prácticas de higiene para reducir mucho el riesgo.

Una regla fácil es revisar siempre la fecha de vencimiento y desechar cualquier producto que huela raro o tenga una textura extraña. La Listeria no cambia el sabor ni el olor perceptible, pero mantener los alimentos bien refrigerados (por debajo de 4 °C) ayuda a limitar su crecimiento.

Si vas al supermercado, busca productos con envases sellados y evita comprar alimentos que hayan estado expuestos por mucho tiempo en la sección de mostrador. Los supermercados suelen rotar el stock, pero una mirada rápida puede ahorrarte problemas.

En casa, lava bien frutas y verduras, incluso si vienen pre‑lavadas. Usa agua corriente y un cepillo suave para eliminar posibles contaminantes de la superficie. Para los alimentos preparados, caliéntalos al menos a 75 °C durante unos minutos; esa temperatura destruye la bacteria.

Las embarazadas deben prestar especial atención: la listeriosis puede causar abortos espontáneos o infecciones neonatales graves. Si estás esperando un bebé, habla con tu médico sobre qué alimentos evitar y pide recomendaciones específicas.

Los niños pequeños y los ancianos también son grupos vulnerables. En hogares con estos miembros, es buena idea guardar carnes y pescados crudos en la parte más fría del refrigerador y consumirlos lo antes posible.

En caso de sospechar una infección, busca atención médica rápidamente. Un diagnóstico temprano permite iniciar antibióticos que reducen complicaciones. No te automediques; el tratamiento debe ser prescrito por un profesional.

Para resumir: revisa etiquetas, mantén la nevera fría, lava bien los alimentos y caliéntalos adecuadamente. Con estos pasos simples puedes disfrutar de tus comidas favoritas sin temor a la Listeria.

Alerta de Salud por Quesillo Contaminado con Listeria: Riesgo para los Consumidores

Alerta de Salud por Quesillo Contaminado con Listeria: Riesgo para los Consumidores

La SEREMI de Salud ha emitido una alerta alimentaria tras detectar Listeria monocytogenes en quesillo. Esta bacteria puede provocar listeriosis, una infección grave. Las autoridades ya trabajan para retirar los productos contaminados del mercado. Se aconseja a los consumidores revisar sus quesillos y evitar el consumo de lotes afectados. La manipulación y almacenamiento adecuados son vitales para evitar la contaminación.